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¿Debe preocupar a los inversores el aumento de la inflación? ¿Y puede proteger Bitcoin contra la inflación? Con la economía en vías de recuperación, los economistas esperan tasas de inflación más altas que en el pasado. Las previsiones de inflación ya han acentuado la volatilidad en los mercados y también se aprecia incertidumbre entre los inversores: En una encuesta de gestores de fondos publicada por el Bank of America en marzo la inflación aparece como riesgo extremo número uno.

¿Está justificado este temor a la subida de los precios? El Banco Central Europeo prevé una tasa de inflación del 1,5 % este año, un 0,5 % más de lo previsto. En algunos meses, podría llegar incluso al 2 %.

En Austria, el Banco Nacional estima un aumento del 1,4 % en 2021 y del 1,7 % en los dos años siguientes. El Fondo Monetario Internacional prevé incluso tasas de inflación del 2 % para el periodo de 2023 a 2025. Lo mismo ocurre en Alemania, donde los expertos económicos esperan una tasa del 2,1 % para 2021 y del 1,9 % para el 2022. En Estados Unidos, la Reserva Federal pronostica una tasa de inflación del 2,4 % para 2021. Además, hay muchos otros cálculos que predicen tasas superiores al 3 %.

Las últimas previsiones de la Reserva Federal de EE.UU. provocaron una subida a corto plazo del precio del oro en marzo, ya que este metal se considera una cobertura contra la inflación. Como el Bitcoin se compara cada vez más con el oro, muchos inversores se preguntan actualmente, dada la inflación prevista, si es el momento adecuado para contrarrestar la devaluación de la moneda con el Bitcoin.

En cualquier caso, el oro no puede seguir el ritmo de subida del precio del Bitcoin, de casi un 900% en los últimos doce meses. Aunque el metal precioso registró tasas de crecimiento de dos dígitos al inicio de la pandemia, la demanda de oro se encuentra en un nivel bajo ante las previsiones de inflación. Hay opiniones divididas respecto a si el Bitcoin y otras criptomonedas están indicadas como cobertura de la inflación. Algunos analistas y bancos no ven nada comparable a los metales preciosos cuando se trata de proteger el valor. Otros creen que el precio del Bitcoin podría subir en paralelo a la inflación, pero que estas evoluciones no son interdependientes.

Al ser un activo digital joven, el Bitcoin no ofrece datos de evolución de precios a largo plazo relación con la inflación, como ocurre con el oro y otros activos. Los defensores del Bitcoin lo consideran resistente a la devaluación en comparación con las monedas tradicionales. Mientras que el dinero se puede "imprimir" teóricamente de forma infinita, el número total de bitcoins está limitado a 21 millones.

Si observamos la evolución del oro y del Bitcoin, el año pasado quizá cambiaron algunas de las reglas. Esto también dificulta el hacer una declaración definitiva sobre la cobertura de la inflación. También se podría analizar la consolidación a largo plazo de Bitcoin como activo desde otros puntos de vista: Cada vez más inversores institucionales incluyen la moneda digital en sus carteras y en cantidades considerables. Según la información actual, Grayscale Ventures tiene alrededor de 700.000 bitcoins en su Bitcoin Trust, lo que correspondería a un 3,5 % del importe total. Sin embargo, no solo los fondos de inversión, sino también las empresas están comprando Bitcoin, lo que refuerza la naturaleza a largo plazo de esta joven clase de activos.