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Metales preciosos: ¿un refugio seguro?

Brinsley Bailey

Por Brinsley Bailey

En tiempos de inflación, dificultades económicas y conflictos geopolíticos, los metales preciosos han ofrecido una balsa salvavidas a los inversores que se tambalean. El oro se considera desde hace mucho tiempo una inversión sólida en tiempos de turbulencia, y los inversores modernos también añaden plata, platino y paladio a sus carteras para protegerse de la inflación, pero ¿por qué estos metales preciosos constituyen refugios seguros?

Breve historia de los metales preciosos 

La belleza, el arte y el comercio son algunas de las razones por las que los metales preciosos fueron codiciados por diferentes civilizaciones antiguas de todo el mundo. Los egipcios, los griegos y los incas otorgaban una gran importancia cultural al oro y la plata, y los utilizaban para crear objetos religiosos, herramientas ceremoniales y joyas. Además, con la civilización avanzada llegó el comercio avanzado, lo que significa que la moneda se convirtió en un factor clave para el aumento de la popularidad y la extracción de estos metales preciosos. 

En el año 600 a. C., el rey Aliates de Lidia acuñó lo que se considera la primera moneda oficial: el estatero lidio, que se fabricaba con una mezcla de oro y plata que se produce de forma natural. 

El oro, en particular, se ha utilizado a menudo como moneda a lo largo de la historia porque es raro, difícil de conseguir, maleable y no se corroe. De hecho, hasta principios del siglo XX, muchos países de todo el mundo seguían utilizando monedas de oro como forma de moneda. 


¿Qué es un refugio seguro?

En tiempos de incertidumbre, los inversores buscan oportunidades para diversificar sus activos y mantener la estabilidad de sus carteras mientras el mercado se recupera. Un refugio seguro es una forma de inversión que se espera que conserve o aumente su valor en tiempos de turbulencias del mercado. Estas inversiones están descorrelacionadas o negativamente correlacionadas con el mercado general, lo que significa que no están ligadas a las grandes fluctuaciones de los mercados tradicionales. Por ello, pueden ayudar a limitar la exposición a las pérdidas y a reforzar las participaciones. 

Por ejemplo, el oro suele considerarse un refugio seguro para los inversores porque es un activo físico que históricamente ha mantenido su valor a lo largo del tiempo. A diferencia del dinero en papel, no puede producirse exponencialmente, por lo que muchos ven el oro como una forma de seguro o red de seguridad frente a la volatilidad económica.

Cuando el mercado está agitado, el valor de mercado de la mayoría de las inversiones cae bruscamente. Aunque estos acontecimientos sistémicos en el mercado son inevitables, algunos inversores buscan comprar activos como refugio seguro en momentos de dificultad. Mientras la mayoría de los activos pierden valor, los activos refugio mantienen o aumentan su valor, dependiendo de las condiciones específicas de una crisis de mercado.

 

Beneficios y usos prácticos de los metales preciosos 

Aunque el oro y la plata ya no se utilizan como moneda, su utilidad moderna, junto con otros metales preciosos como el platino y el paladio, no está en duda, ya que son esenciales en los métodos de fabricación modernos y omnipresentes en la tecnología de consumo diario, como la electrónica, los teléfonos móviles, los coches y los aviones. Examinemos cada una de ellos con más detalle.

Oro

Ninguna materia prima tiene totalmente garantizada su supervivencia ante los torrentes de los mercados turbulentos, pero hay una razón por la que muchos inversores tienden a acudir al oro cuando los tiempos son difíciles. Ya sea por la agitación geopolítica, ya sea por los períodos de inflación extrema o deflación rápida, el oro se considera una mercancía segura, ya que no suele fluctuar con los precios del mercado. Como activo escaso y tangible de oferta limitada, el oro se considera un depósito de valor cuando el valor de otros activos y monedas fiduciarias puede ser manipulado. En última instancia, el valor intrínseco del oro, junto con la historia multimilenaria de la humanidad que ha codiciado el preciado metal amarillo, suelen convertirlo en una opción de confianza para los inversores.

En términos de uso práctico, aproximadamente la mitad de todo el oro existente se utiliza en joyería, lo que significa que gran parte de su alto valor reside en su atractivo estético. Solo el 10 % del oro se destina a usos industriales, lo que lo diferencia radicalmente de otros metales preciosos. Sin embargo, el oro es muy maleable, no se corroe, conduce la electricidad y es muy resistente al calor, lo que significa que es un material perfecto para los componentes eléctricos e incluso se ha utilizado para el blindaje en la exploración espacial.

Plata 

Al igual que el oro se considera a menudo un refugio seguro para los inversores, en los últimos tiempos, la plata también se ha convertido en una alternativa atractiva para aquellos que buscan la estabilidad en climas económicos tumultuosos. La plata ha experimentado históricamente más oscilaciones de precio que el oro, ya que tiene un mayor índice de uso en la fabricación y, por tanto, fluctúa con los ciclos de oferta y demanda industrial. No obstante, sigue siendo elegida como activo seguro por algunos inversores, ya que puede proporcionar una baja correlación negativa con otros activos y puede reducir el riesgo general. 

Las propiedades únicas de la plata, como su ductilidad y su conductividad térmica y eléctrica, se prestan a un mayor uso tecnológico y de fabricación; un 50 % del metal precioso se destina a fines industriales. La producción de células solares, el aire acondicionado, los semiconductores, las baterías y la nanotecnología dependen de la plata. Además, la plata también está en la industria médica, ya que es uno de los pocos metales con propiedades antibacterianas. Estos fuertes vínculos con la industria implican que la demanda de plata suele estar correlacionada con la demanda industrial, y su precio puede estar vinculado a la producción económica global.


Platino 

La palabra "platino" evoca imágenes de tarjetas de crédito ilimitadas, joyas y discos más vendidos, pero este metal precioso no siempre tuvo la popularidad que tiene hoy: en el siglo XVI, los exploradores españoles solían confundir el platino con una forma impura de oro o plata. 

Sin embargo, desde la Segunda Guerra Mundial, el platino ha adquirido una importancia cada vez mayor como metal industrial debido a su resistencia al deslustre y a la corrosión, a su elevado punto de fusión y al hecho de que es uno de los metales menos reactivos. 

Aunque la escasez de platino lo hace deseable para la joyería, el 65 % del suministro mundial se destina al uso industrial y automovilístico. Este metal precioso único se utiliza principalmente como componente esencial en los convertidores catalíticos que transforman las emisiones nocivas en dióxido de carbono y agua, y casi un tercio del platino recién extraído se emplea en estos dispositivos. Otros usos del platino son las pilas de combustible, las herramientas de neurocirugía y odontología, los medicamentos para el tratamiento del cáncer y los equipos informáticos. Al igual que otros metales preciosos, se considera que el precio del platino tiene una correlación negativa con el mercado de valores, lo que significa que los inversores lo consideran una opción útil para la diversificación de la cartera y una apuesta segura contra la inestabilidad económica.


Paladio 

Aunque el paladio no se descubrió hasta 1803 y es relativamente nuevo en comparación con los metales preciosos mencionados, en realidad es el más valioso del cuarteto debido a su multitud de usos y a su escasez. El paladio se utiliza en una amplia gama de industrias, a menudo como sustituto del platino en joyería, contactos eléctricos y convertidores catalíticos. Durante mucho tiempo, el platino fue el metal preferido por los fabricantes de automóviles, pero, al subir los precios, el paladio se convirtió en una alternativa viable. El paladio también se encuentra en aleaciones dentales, en la purificación del hidrógeno, en el tratamiento de las aguas subterráneas ¡e incluso en la producción de flautas de concierto!

A diferencia de los demás metales preciosos, el paladio no se asocia especialmente con la riqueza o la exclusividad, pero es extremadamente raro, con una gran demanda y una escasa oferta, lo que le aporta atractivo como cobertura contra los riesgos. Sin embargo, al igual que la plata y el platino, el paladio depende en cierta medida de la demanda industrial, por lo que su precio puede estar vinculado a la economía mundial. 


¿Son los metales preciosos una buena inversión? 

Es importante recordar que no hay certezas absolutas cuando se trata de invertir, y las apuestas seguras en un período de turbulencias del mercado podrían ser diferentes en otro. No obstante, los metales preciosos han sido señalados a menudo como refugio seguro en el pasado y probablemente seguirán siéndolo en el futuro. En un mundo imprevisible con tensiones geopolíticas cada vez mayores, los metales preciosos podrán funcionar como un buen diversificador de la cartera y una cobertura contra la inflación. 

Históricamente, el oro se ha comprado como forma de proteger los activos, y su precio ha tendido a subir en tiempos de crisis económica. En tiempos de incertidumbre en los mercados, la gente suele recurrir a los activos tangibles para almacenar su riqueza en caso de un desplome del mercado: tras la crisis financiera de 2009, el precio del oro alcanzó el pico más alto de su historia.


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*La información facilitada en este blog tiene solo fines informativos y no constituye un asesoramiento, una recomendación ni una solicitud para realizar una transacción.

Brinsley Bailey

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