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A medida que algunos países se quedan sin dinero en efectivo, es inevitable que surjan nuevos problemas de privacidad y vigilancia. Si eres noruego o sueco, por ejemplo, entonces es probable que no hayas tocado dinero en efectivo en meses, tal vez incluso años. Sin embargo, si bien los países escandinavos están evolucionando cada vez más hacia sociedades sin dinero en efectivo, este desarrollo no es habitual en toda Europa.

Alegar que te has quedado sin dinero en efectivo al pagar tu consumición en una taberna de los Alpes mientras estás de vacaciones en Austria te hará objeto de miradas desconcertadas o, algo peor, quedarte perdido a tu propia suerte. Últimamente, algunas voces en Austria han estado exigiendo que el uso de dinero en efectivo se consagre en la constitución austriaca. Así pues, ¿por qué Austria, y la mayor parte de Europa, sigue obsesionada con el dinero en efectivo?

El actual romance de Europa con el dinero en efectivo

En 2017, el Banco Central Europeo publicó un estudio titulado "El uso de efectivo por parte de los hogares en la zona euro" (The use of cash by households in the euro area) y los resultados fueron reveladores. Durante el año anterior, el BCE había hecho una encuesta a unas 65.000 personas en toda Europa y concluyó que el 79 % de todas las transacciones en puntos de venta se hacían con dinero en efectivo. Esto equivale al 54 % del valor total de todos los pagos.

El estudio determinó que el efectivo es especialmente popular en Alemania, Austria y países como Malta, donde el 92 % de las transacciones se realizan en efectivo, así como Grecia y Chipre (88 %). El estudio fue el primero de este tipo que se llevó a cabo en la Unión Monetaria de 19 miembros y parece contradecir los argumentos de algunos de que el futuro de Europa probablemente será (o debería ser) sin dinero en efectivo.

Cada paso que das, cada movimiento que haces...

Hay numerosos motivos detrás de la resistencia de muchos países europeos a quedarse sin dinero en efectivo. Por un lado, hay una gran preocupación en partes de la población con respecto a la privacidad. Mantener las finanzas personales en secreto es una costumbre muy antigua y arraigada en culturas de todo el mundo.

En 2016, por ejemplo, Harald Mahrer, antiguo ministro federal austriaco de Ciencia, Investigación y Economía, afirmó en la emisora pública austriaca Oe1:

"No queremos que nadie pueda rastrear digitalmente lo que compramos, comemos y bebemos, qué libros leemos y qué películas vemos [...] Lucharemos contra las normas en todas partes".

Muchos defensores del dinero en efectivo están a favor de la libertad que proporciona y desean mantener las cosas como están. Además, a diferencia de los pagos electrónicos, las transacciones en efectivo dejan pocos rastros digitales, o ninguno, en los países y las empresas.

Otra razón por la que el dinero en efectivo es el método de pago preferido es que, incluso en las sociedades más digitalizadas, muchos no están familiarizados con los métodos de pago digitales. Existen preocupaciones con respecto al impacto de quedarse sin dinero en efectivo entre los pensionistas, los niños y las personas sin hogar.

En este sentido, las personas de mayor edad pueden carecer de las habilidades de los millennials, que manejan mejor las nuevas tecnologías, y sentirse incómodas por tener que usarlas. Por otra parte, si los niños nunca ven el dinero en efectivo real intercambiado por bienes, pueden desarrollar la idea de que el dinero es ilimitado y no aprender la diferencia entre ahorro y crédito. Y para las personas sin hogar que viven en las calles, el dinero en efectivo es esencial, ya que muchas de ellas no tienen ni una cuenta bancaria ni acceso a la tecnología.

Transparencia y privacidad

Una de las principales ventajas del dinero en efectivo es que puede utilizarse sin intermediarios y sin la vigilancia del gobierno. Esta es una de las cualidades que criptomonedas como Bitcoin comparten con el dinero en efectivo: Bitcoin también ofrece transacciones anónimas a los usuarios.

Es un hecho que una gran parte de la población mundial sigue viviendo bajo regímenes autoritarios. En Venezuela, por ejemplo, la gente usa Bitcoin para evadir los controles financieros y la hiperinflación. Actualmente, usar Bitcoin para recibir dinero del extranjero es la única forma que tienen los venezolanos de eludir a los bancos locales, que están bajo la presión del gobierno para que revelen todos los detalles de las transacciones, incluyendo para qué se va a usar el dinero. Esto deja a los venezolanos entre la espada y la pared, pero Bitcoin les ofrece privacidad y relativa facilidad de uso.

Sin embargo, en la actualidad, las criptomonedas todavía están lejos de ser adoptadas por el gran público y en todo el mundo por las economías más estables. Menos de 40 millones de personas en todo el mundo (el equivalente a menos del 1 % de la población mundial) han usado alguna vez Bitcoin, siendo la mayoría de los usuarios de criptomoneda hombres millennials que trabajan en los sectores de la informática y las finanzas.

Bitcoin es una tecnología incipiente, lo que significa que todavía se puede mejorar en cuanto a características como la facilidad de uso y la velocidad de transacción. Se prevé que las nuevas tecnologías, como Lightning Network, amplíen el número posible de transacciones de Bitcoin y lo hagan más accesible para su adopción por el gran público.

Además, una mayor comodidad, como monederos fáciles de usar, mejores materiales educativos y la existencia de más bolsas son claves para incrementar el número de usuarios de criptomonedas. El uso de criptomonedas ofrece acceso a los servicios financieros a un gran número de personas sin cuenta bancaria en todo el mundo, que no pueden utilizar la banca tradicional.

Puntos positivos y negativos

Si el dinero en efectivo se suprime en algún momento, son las criptomonedas las que ofrecerán transacciones con un nivel básico de privacidad. Dado que una sociedad sin dinero en efectivo está destinada a ser más vulnerable al control financiero, la vigilancia y el autoritarismo, algunos ven a Bitcoin como una protección contra estos acontecimientos.

Bitcoin es la respuesta perfecta a este dilema, ya que es descentralizado, seudónimo y altamente seguro. De hecho, Bitcoin es el único medio de pago que transforma el dinero en efectivo físico y los pagos digitales en "efectivo digital". Bitcoin puede ser enviado entre dos partes sin intermediario y sin supervisión – con las precauciones adecuadas.

A medida que la sociedad avanza cada vez más rápido hacia un futuro completamente digital, está obligada a necesitar algún tipo de "dinero digital", ya sea Bitcoin u otro.